La producción de trigo ya no resiste la falta de agua

De acuerdo al último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, el calor intensifica la falta de agua y podría caer el rinde si no se producen precipitaciones en estos días.

«Los técnicos ya notan síntomas de estrés hídrico por la alta demanda atmosférica. Los días más largos y las mayores temperaturas en los momentos en los que el trigo necesita más agua ponen al cultivo en una situación difícil. Las lluvias del 8 al 12 de septiembre son las que conservan la condición de los trigos del centro sur de Santa Fe y los del este de la región. Pero en el oeste de la región no contaron con ese auxilio y se estiman perdidas en los rindes. Ya casi en la floración, es urgente que llueva en los próximos días, señalan los técnicos. Pérdida de hojas, de macollos y plantas muy reducidas de tamaños y sin vitalidad amenazan el rinde del cultivo. La reducción va a depender de cuanto demore en llegar las lluvias y el aumento de las temperaturas puede agravar el panorama. Se notan muy atrasados, hay un 10% que todavía están macollando. Un 10% de los cuadros se encuentran con la espiga embuchada, un 55% encañando y un 25% desplegando la hoja bandera. Los pronósticos no ayudan, las lluvias que se esperan para el próximo martes volverían a cargar sobre el este de la región. Y luego se instalaría una masa de aire frío que generaría condiciones estables», explicó el informe.

La siembra maicera se encuentra detenida hasta nuevas lluvias. Esta semana la siembra avanzó 10 puntos, y se logró implantar el 65% de la superficie intencionada. Si bien se alcanzó a sembrar algunos lotes más en la semana, aprovechando la humedad aún presente los lotes mejor manejados, la actividad se paró en estos últimos días. «Para seguir tienen que regresar las lluvias. Los primeros lotes emergen lentamente por las bajas temperaturas. Ha comenzado la cuenta regresiva de la ventana de siembra, hay tiempo hasta la primera quincena de octubre», agregó GEA.

«Si la falta de agua obliga a diferir la siembra de maíz a diciembre, va a ser difícil sostener las decisiones de siembra porque los márgenes del tardío dejan mucho que desear. El cereal sembrado en diciembre está en clara desventaja respecto a los números que arroja la soja de primera. El maíz tardío presenta menor potencial de rinde que el temprano y además posee menor precio a cosecha. Estos dos componentes se trasladan a un menor margen de ganancia. Si no se puede concretar la siembra de maíz temprano, el pasaje a soja podría ser importante», destacó.

A %d blogueros les gusta esto: