EL PANORÁMICO

La Ciudad le rindió homenaje al escritor Juan José Saer

El intendente José Corral participó de lo que describió como “el encuentro de amigos”, de un escritor que “refleja a la ciudad, pero desde una mirada universal”. Los actos, que incluyeron la colocación de una placa en la casa donde vivió desde 1948 hasta 1962, ubicada en Mendoza 2811, una reunión en el Foro Universitario y la proyección de un documental sobre su vida, fueron organizados por la UNL y el municipio.

Juan José Saer es uno de los escritores argentinos más relevantes en todo el mundo. Su obra fue traducida al francés, inglés, alemán, portugués y a otras lenguas como el neerlandés, sueco, griego checo y japonés. En cada una de esas traducciones, los lectores de diferentes rincones del mundo pueden descubrir calles, bares, plazas, islas y ríos de la ciudad de Santa Fe, Colastiné o San José del Rincón. Por tal motivo, este viernes la ciudad le rindió diversos homenajes al “Turco” Saer. En ese sentido, primero se colocó una placa en la calle de Mendoza 2811, donde vivió por más de 14 años y donde aún reside familia del escritor. Luego, como si fuera un texto suyo, el acto se trasladó un par de cuadras por el microcentro, hasta el Foro Cultural universitario, que estuvo repleto de familiares y amigos.
El intendente José Corral encabezó el acto acompañado por María Lucila Reyna, secretaria de Extensión Social y Cultural de la UNL, y Raúl Beceyro, director de cine, docente y amigo entrañable de Saer. En el homenaje a un cinéfilo, el cine estuvo presente con la proyección de un documental dirigido por Rafael Filippelli “Retrato de Juan José Saer”.
En ese marco, el intendente José Corral destacó la trascendencia de una obra que “refleja a la ciudad, pero desde una mirada universal”. En tal sentido, el mandatario expresó: “Qué lindo compartir este espacio de amigos de Juani. La ciudad es el escenario de sus novelas, de sus cuentos, es la zona -para usar una palabra de él- pero que tiene ese carácter universal de la literatura, no para resaltar a Santa Fe ni para hacer un provincianismo aldeano. Muy por el contrario, ni se nombra a Santa Fe; se refiere a la ciudad, la zona o la región. Pero el describe a los santafesinos, porque siempre estuvo inspirado por esta atmósfera”.

Vivencia permanente como homenaje

“No tiene que haber un momento de homenaje, sino una especie de vivencia permanente de Saer en la ciudad”, indicó José Corral y detalló: “Hay mucha gente que viene siguiendo sus huellas y pregunta cuál es la calle de Glosa, por ejemplo. Hay gente que viene a Santa Fe, entre otras cosas, para visitar lugares que tienen que ver con su literatura que nos invita a disfrutar, pensar y descubrir esos mundos”.
El mandatario recordó que cuando se desempeñaba como secretario de Extensión de la UNL, en 2002, “le hicimos a Juan José un homenaje en el marco de la Bienal de Arte Joven que se hizo en la Belgrano. Recuerdo que en ese momento la estación estaba destruida y la recorrimos juntos. Unos años después pudimos ponerla en valor para disfrutar de la cultura santafesina. Además logramos que en 2005 fuera distinguido con el Doctorado Honoris Causa, la mayor distinción honoraria que otorga la Universidad Nacional del Litoral”.

“Petit comité de amigos”

Beceyro indicó “hay personas que dicen que la obra de Saer es una especie de guía turística de Santa Fe, y un poco de razón tienen. En su novela Glosa describe las 21 cuadras que van desde bulevar y San Martín, por San Martín, hasta el Parque del Sur. La ciudad está siempre presente en su obra, al igual que la casa donde hoy colocamos la placa, que es protagonista de muchas de sus obras. Esto más que un homenaje es una reunión de amigos”, destacó Beceyro.
En relación a eso, Reyna agregó: “Es un petit comité de amigos celebrando la obra del artista. Es muy importante que en el año del Centenario de la UNL, hagamos un racconto de la historia cultural de la universidad. Y Saer no puede quedar afuera. Juan José Saer fue, luego de la recuperación de la democracia, un referente dentro de la universidad en la cuestión cultural. Además fue docente del Instituto de Cinematografía que había. La verdad es que nos ha dejado una huella que es indeleble”.

Vida y obra

Juan José Saer nació el 28 de junio de 1937 en la localidad de Serodino, departamento de Iriondo y allí pasó sus primeros años. Como muchas familias del pueblo, los Saer eran de origen extranjero: sus padres y sus abuelos eran sirios católicos, que se dedicaban al comercio. Su padre tenía un almacén de ramos generales en lo que era la casa familiar. En febrero del 2019, el municipio de Serodino en colaboración con el gobierno provincial recuperó su casa natal para convertirla en Centro Cultural. En 1948 su familia se trasladó a la ciudad de Santa Fe, donde concluyó su educación e inició su carrera profesional que lo llevó por diversos ámbitos.
Comenzó a publicar sus cuentos hacia finales de la década del cincuenta en diversos medios locales. A los 23 años publica su primer libro de cuentos (En la zona, 1960) con el cual comienza a definir los alcances de su proyecto literario. Sus personajes reaparecen en cuentos y novelas atravesando la historia de una misma ciudad de provincia. Durante aquellos años 60, Saer se desempeñó como periodista durante un breve lapso y luego fue profesor del Instituto de Cine de la UNL. En el año 1968, y gracias a una beca obtenida a través de la Alianza Francesa, viajó a Francia por seis meses y diversos motivos harían que se radique definitivamente en París y realice su carrera académica en la Universidad de Rennes. Alejado del país durante casi 20 años, Juan José Saer comenzó a regresar periódicamente a la Argentina con la vuelta de la democracia.
La reedición de su obra completa hasta el momento comprende: cinco libros de cuentos «En la zona», «Palo y hueso», «Unidad de lugar», «La mayor y Lugar“ y 11 novelas: «Responso», «La vuelta completa», «Cicatrices», «El limonero real», «Nadie nada nunca», «El entenado», «Glosa», «La ocasión», «Lo imborrable», «La pesquisa», «Las nubes». En 1983 publicó «Narraciones» (relatos), y en 1988, «Para una literatura sin atributos». En 1991 publicó el ensayo «El río sin orillas», con gran repercusión en la crítica, en 1997, el libro de ensayos literarios «El concepto de ficción», y en 1999 publicó el ensayo «La narración objeto». Su producción poética está reunida en «El arte de narrar». La Universidad Nacional del Litoral publicó su libro de ensayos «Una literatura sin atributos» y el libro «Diálogo Piglia-Saer», que rescata varios encuentros entre los escritores realizados en nuestra casa de estudios.

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