EL PANORÁMICO

Dólar: Guzmán impone su estrategia para bajar la brecha y mantiene los controles en el oficial

Banner publicitario

Tras largas semanas de pulseada dentro del equipo económico sobre cómo contener la expansión de la brecha cambiaria, el laudo de Alberto Fernández terminó inclinar la balanza. Así, Martín Guzmán, el portador ahora de la última palabra en la materia, definió un viraje de 180 grados en la estrategia regulatoria del mercado de los dólares financieros que implicó revertir todas las restricciones al dólar contado con liqui (CCL) anunciadas por el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, hace un mes. «De acá en más, va a ser al revés», afirmaron en el Ministerio de Economía.

La nueva estrategia definida en el Palacio de Hacienda es manejar con una lógica distinta el mercado de cambios oficial y el financiero, hasta ahora regidos ambos por medidas que apuntan a restringir la demanda.

En el oficial, la apuesta es a mantener las medidas anunciadas en el último mes, que incluyeron un endurecimiento del cepo al dólar ahorro, la reestructuración de deuda de las empresas y mayores controles al adelanto de importaciones, aunque también algunos incentivos a la oferta, como la baja de retenciones y la emisión del bono dollar linked, y una leve suba de la tasa en pesos. Pese a que la sangría de reservas no frenó, en Economía aseguran que existen suficientes instrumentos como para sostener el tipo de cambio real estable, es decir, evitar una devaluación fuerte que agudizaría aún más la crisis. De los casi USD41.000 millones de reservas brutas, hay alrededor de USD12.000 millones de encajes y el resto tiene distintos grados de liquidez, aseguran.

Pero el giro estratégico implica salir a anclar las presiones y expectativas devaluatorias. Por un lado, con las señales de un sendero al equilibrio fiscal y la reducción del financiamiento del Tesoro con emisión monetaria, que se buscará materializar en un programa con el FMI que sea aprobado por el Congreso. Por otro, «con una solución de mercado» para el problema del carry trade, explicaron a BAE Negocios en el Palacio de Hacienda.

34-BANNER HORIZONTAL CAFA OK

El diagnóstico era compartido por todo el equipo. El principal motor del CCL es la demanda de fondos extranjeros que ingresaron durante el macrismo a hacer la bicicleta financiera y quedaron atrapados en pesos por el cepo. Pero cambió la medicina. Mientras Pesce había impuesto el criterio de excluir a estos actores de la operatoria y aumentar las trabas para los inversores en general, con un aumento del período de tenencia mínimo de los títulos (parking) con los que se pacta el llamado dólar fuga a quince días, ahora Guzmán definió que los no residentes puedan volver a operar y fijó un parking de tres días, todavía más bajo al que había antes del 15 de septiembre.

Además, para evitar un huida masiva de fondos extranjeros vía CCL, les dará una salida ordenada a través de una subasta de bonos en dólares por USD750 millones el 9 y 10 de noviembre, que podrán suscribir con sus títulos en pesos. En junio, Finanzas había anunciado que tres licitaciones por USD500 millones para agosto, septiembre y noviembre, que luego se suspendieron ante la caída en la cotización de los títulos soberanos.

En Economía, explicaron así el cambio: «Las regulaciones hicieron más difícil la operatoria y achicaron el mercado. Eso generó más volatilidad y no fue positivo. Por eso no funcionó y ahora lo damos vuelta. Con las medidas del dólar del 15 de septiembre, se apilaron los que ya querían salir ante la expectativa de más restricciones. Generaron ansiedad para salir, lo que impactó en un aumento de precios y eso reforzó las expectativas. Con un mercado más profundo, esperamos que sea menos volátil».

A %d blogueros les gusta esto: